hablar y callar

Hoy quiero escribir algo medio filosófico que tal vez la gente no lo comenta pero que ocurre todos los días, a toda hora, en todo lugar, y que lo vemos tan normal como rajarnos un pedo…

Creo que las personas tenemos un instinto nato para hablar aunque no nos interese algo, aún incluyendo lo que estamos diciendo, pero que complicada situación cuando debemos prestar un momento nuestros oídos a alguien cuyo tema de conversación no nos interesa en lo más mínimo.

¿Por qué lo hacemos? Creo que es más fácil fingir que escuchamos a alguien, que decirle a esa persona que no nos importan sus historias y dar media vuelta e irnos.

¿Pero por qué no somos sinceros con nosotros mismos y con los demás? ¿Por qué crear un mundo de fantasía a los que nos rodean haciéndoles creer que nos emociona lo que nos dicen solo para que se sientan a gusto a nuestro alrededor? ¿Y yo no importo? ¿No importa si yo no estoy a gusto ahí? ¿Por que él o ella si, y yo no?

¿O talvez estamos ahí porque queremos que nos escuche cuando le contemos alguna historia absurda de la cual no nos vamos a acordar en un par de días, meses o años?, lo único cierto es que queremos que nos escuche alguien, aunque sea esa persona que no nos importa lo que nos tenga que decir y pretendemos que le prestamos toda la atención del mundo, aunque nuestros ojos vagabundos indiquen lo contrario cuando miran de un lado para otro buscando algo más entretenido que hacer que ver a esa persona a los ojos.

Que hipócritas cuando lanzamos un “si” o un “aja” como válvula de escape para brindarle una dosis de satisfacción y engaño a esa persona que cree que tenemos la capacidad para escuchar otras historias de vida que no sean las nuestras.

Queremos que nos escuchen pero no queremos escuchar, ¿cómo pretendemos entendernos a nosotros mismos si no podemos entender a los demás?
En momentos de semejante paradoja nace una interrogante más: ¿Y si todo eso fuera un complot? ¿Que pasaría si todas las personas recurrieran al mismo mecanismo de evasión cuando entablan una “conversación”? ¿Qué nos hace creer que las personas nos escuchan cuando les contamos algo? ¿Acaso no cabe la posibilidad de que los demás actúen igual que nosotros?

Si alguna vez aprendimos a ignorar o restar importancia a lo que nos dicen, es talvez por que alguien nos lo enseñó, de manera directa o indirecta, comprendimos que las personas no escuchan, y si la mayoría lo aplica… ¿quién es uno para ser la excepción?, al fin y al cabo nadie nos presta atención…

Ahí se ven…

1 comentarios:

Anónimo dijo...

VIVA MARIA JOSE CASTILLO!!! amigos los veo en tele el proximo miercoles...for more information visit:

www.BadBoys4real.co.cr